El papel-clave de las coordinaciones
Con el fin de garantizar un trabajo al Sur fiable y orientado a largo plazo, E-CH dirige o codirige a una oficina de coordinación en cada uno de los 5 países donde sus voluntarios están presentes. Actualmente, estas coordinaciones están garantizadas en cada país por un expatriado y un colaborador local. Esta dirección bicéfala constituye un activo considerable, ya que permite...
1. Una selección, evaluación y un control de las organizaciones socios que acogen a nuestros cooperadores voluntarios, gracias a las relaciones duraderas tejidas con la sociedad civil del país
2. Un acompañamiento personalizado de los voluntarios en los posibles problemas vinculados a su asignación o su vida personal
3. Un seguimiento permanente de la situación sociopolítica local
4. Representación institucional de E-CH ante las autoridades nacionales o regionales y ante las otras entidades internacionales, y sobre todo ante los socios y ante los voluntarios, que son los intermediarios directos y privilegiados de esta relación pero se sienten en el deber favorecerlo en un sentido Sur-Norte.
5. El estímulo de las actividades de sensibilización Sur-Norte ante los socios y voluntarios. Los resultados de este planteamiento "vuelta" están vinculados a la implicación efectiva esperada de la coordinación en esta dinámica de mediación entre las luchas de nuestras sociedades civiles.
6. La responsabilidad de la gestión administrativa ante los voluntarios y frente a E- CH 5. Formación continua de los voluntarios y socios, en concertación con E- CH y en un espíritu de valorización de las competencias Meridionales. 6. Gestión de conflictos sobre la doble base del contrato de voluntariado y el programa institucional.
7. Formación continua de los voluntarios y socios, en concertación con E- CH y en un espíritu de valorización de las competencias Meridionales.
8. Gestión de conflictos sobre la doble base del contrato de voluntariado y el programa institucional.





