EL MOVIMIENTO SOCIAL PLANETARIO, PRINCIPAL BENEFICIADO
El telón amazónico acaba de caer en la capital de Pará. Buena parte de los cien mil participantes de esta novena edición del Foro Social Mundial -reunidos entre el 26 de enero y el 1 de febrero- regresaron a sus regiones de origen.
Una lluvia de propuestas, pistas de reflexión, acciones, agendas comunes y temas de futuro enriquecieron la novedosa metodología del último día del evento -con 22 asambleas temáticas y una asamblea de asambleas final. Y junto con las hipótesis sobre los posibles lugares que albergará el nuevo cónclave de 2011, sobresalen dos principales preguntas: ¿Para qué sirvió este Foro? y ¿Quién fue el principal beneficiado de esta convocatoria?.
Reforzar el movimiento social mundial
Quedó confirmado en este encuentro de Belém que el FSM es un espacio de encuentro de las organizaciones e individuos que consideran necesarias las transformaciones planetarias, enfatiza Miriam Nobre, una de las coordinadoras de la Marcha Mundial de las Mujeres. Dicha red movilizó a Belém más de 250 delegadas de diferentes países del mundo.
Tras la afirmación de la joven dirigente feminista, dos tesis fundamentales: esta edición del FSM permitió consolidar la propia Marcha y , al mismo tiempo, estimuló un avance mayor en la articulación entre sí de los diversos movimientos sociales en.
Llegamos más organizadas a este evento; planificamos bien nuestra participación; invitamos a Belém a mujeres representantes de las naciones donde se realizarán próximamente foros sociales regionales o actividades centrales de nuestra red, puntualiza.
En 2010 está prevista una gran Marcha, en varios países, en dos momentos -marzo y octubre-, que concluirá simbólicamente en Kivú, República Democrática del Congo. La participación en Belém nos sirvió para prepararnos para esos retos mayoresá Afinando experiencias logísticas y organizativas que serán importantes para nuestras propias actividades de futuro, señala.
Belém nos permitió, además, reforzar el trabajo común con otras organizaciones sociales, como las mujeres de la Vía Campesina con quien colaboramos muy bien, explica Nobre.. Un ejemplo concreto: el Foro sobre soberanía alimentaria promovido conjuntamente por diversas organizaciones femeninas, como la Vía y Amigos de la Tierra (Internacional). Una colaboración muy rica, aprendiendo cada uno de la cultura política del otro, ajustando nuestros análisis. Un plus-valor importante para todas, enfatiza.
Balance que coincide, en grandes líneas, con el del Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra (MST). Aunque todavía no hicimos la evaluación final de Belém, queda clara nuestro interés por la continuidad de este proceso llamado Foro, que es al mismo tiempo nuestra visión del Foro en tanto espacio de encuentro, intercambio y nexos, enfatiza Salette Carolo de la Coordinación Nacional del MST.
Belém demostró que el FSM sigue teniendo un principal desafío: la articulación entre los pueblos, entre la sociedad civil, entre los movimientos sociales. Y en ese sentido, las propuestas surgidas de la Asamblea de dichos movimientos, ratifica la propuesta que ante la aguda crisis económica mundial, el eje principal para los trabajadores de la tierra será continuar con la movilización de calle, ciudadana.
Para 2009, la lucha contra la guerra y el capital financiero, así como a favor de la reforma agraria y la soberanía alimentaria continuará siendo central. Acordamos todos los movimientos al menos una media docena de movilizaciones que cada uno deberá impulsar según sus características particulares y sus propias posibilidades y modalidades.
Entre ellas el 8 de marzo, que será una jornada contra las transnacionales y el agro-negocio; a fines de marzo contra la Cumbre del G-20; el 4 de abril contra la guerra y la OTAN (Organización de Tratado del Atlántico Norte); el día mundial del trabajador de la tierra, el 17 de abril, y en octubre promoveremos acciones contra el comercio multinacional y a favor de la vida y la producción alternativa de alimentos, concluye.
Un FSM tan gigante como el mismo Amazonas
Esta 9na edición de Belém expresó una vez más una contradicción que vive el Foro desde su mismo origen: la asistencia multitudinaria - cantidad- , que entra en contradicción con la profundidad de los debates -calidad.
Gestionar casi 3000 actividades en varias instalaciones distantes unas de otras no simplificó el funcionamiento de una convocatoria tan gigante como el mismo escenario amazónico.
Un marco natural-humano (con fuertes temperaturas, lluvias consecuentes, ritmos pausados) que marcó la esencia misma de la cita. Entender la riqueza de este FSM implica comprender, como pre-condición, la especificidad de los pueblos de la Amazonia, sus prioridades, culturas y cosmovisiones señaló a este corresponsal Silvio Cavouscens, un cooperante suizo presente en la región desde hace más de 30 años. La singularidad de este evento fue, fundamentalmente el escenario; poder darle visibilidad a pueblos olvidados; promoverlos como interlocutores principales y reconocerlos como actores importantes de la resistencia y de propuestas alternativas aun en los rincones más olvidados del planeta, enfatizó.
Belém pagó también el precio de una nueva lógica metodológica aplicada en el FSM. Muchos menos figuras de relieve y un alto porcentaje de actividades auto-gestionadas (auto-convocadas y animadas) por redes, ONG, asociaciones, iglesias y movimientos sociales. El tema se impuso
Con un aporte novedoso: la última jornada del domingo 1 de febrero con el maratón de asambleas que intentó canalizar, de abajo hacia arriba, propuestas y agendas comunes.
Otro aspecto relevante del FSM de Belém: los jóvenes y la población local se apropiaron del evento y lo marcaron con su propio estilo. Prueba de ello la multitudinaria marcha de apertura del 27 de enero -con cerca de 80 mil participantes-, Una fiesta callejera con tanto de manifestación política como de carnaval popular.
Belém y su FSM, aún con sus límites logísticos y organizativos - que algunos delegados internacionales , especialmente europeos calificaron como caóticos- no perdió en esta nueva edición su condición de punto de encuentro planetario; laboratorio de ideas y espacio ciudadano universal.
Sergio Ferrari desde Belem do Pará




